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jueves, 9 de enero de 2014

Empezamos el año en Turrucún: Descenso de Peña Isasa

Para la primera ruta de este año el clima parece más benigno por la rioja baja, y en nuestro afán por buscar las mejores condiciones nos fuimos lejos, casi hasta Turruncún ;)

Las ruinas de Turruncún desde las laderas de Peña Isasa.
Realmente no está tan lejos Turruncún, y llegaríamos a sus inmediaciones partiendo desde Arnedo y buscando la subida a Peña Isasa.


Larga pero tendida subida, dónde a medida que subíamos podíamos ver alzar el vuelo a numerosos buitres.


La cima tan reconocible y característica de Peña Isasa siempre se deja ver mientras subimos lentamente hacia ella.


La parte final de la subida ya se pone seria, dejándonos para el final las rampas más duras dónde el riñón hacía falta...


No llegamos a la cima en si, pero tras darlo todo llegamos a nuestra cota máxima de hoy, con un cielo que ha ido aumentando en nubosidad con el paso de las horas.


Es hora de bajar, Edu nos ha prometido una bajada larga y con todo tipo de zonas para pasar un buen rato divertido.


Bajada con tramos revirados, zonas rapidísimas de cortafuegos, trialera muy técnica y lenta, zonas de flow y saltos... un completo!!


Álvaro llevó su gopro así que tenemos una buena forma de recordar esta bajada, es su primer video pero creo que ha quedado bastante bien! Si os aburrís pasar a la zona final que es la que más "divertida" ;)


Buena ruta para empezar el año, con 7 kilometros de bajada y 700 m de desnivel del tirón era difícil que decepcionase, aunque la subida sea larga y algo aburrida, habrá que buscarle mejoras.

Track. Duración: 3:00 - 3:30 horas. Dificultad Técnica: Alta (la parte más difícil tiene alternativa fácil). Sin problema de barro. Mejor época: Invierno, inicio de primavera.

martes, 10 de diciembre de 2013

Entre el Jubera y el Cidacos: Sendas de Antoñanzas, el DH de Arnedillo y el Sepulcro

Estos días de puente el tiempo nos ha obsequiado con días de anticiclón invernal, lo que se traduce en heladas nocturnas y preciosos días despejados ideales para disfrutar de la bici.

Sol de invierno, calienta pero no quema.
Hoy nos juntamos con Fernando, que nos ha prometido enseñarnos nuevas sendas que ha estado limpiando entre los valles de Jubera y Cidacos. Ya habíamos disfrutado varias de las sendas que nos había recomendado y esta vez pudimos coincidir para hacerla con él, un placer compartir ruta y esas sendas que con tanto trabajo se está encargando de recuperar, este hombre se merece un monumento!!

Fernando dando guerra por las sendas que tanto le gustan.
La ruta la empezamos desde el final de la carretera del valle de Jubera, cuando se convierte en pista y ya no se permite el paso a vehículos. Tras una corta subida por pista hasta la central transformadora del parque eólico nos ponemos ya en modo sendas, poniendo rumbo a la aldea abandonada de Antoñanzas.

Comienza la senda hacia Antoñanzas, que se ve entre las sombras y praderas.
Tras unos tramos de cortas bajadas y algunos llanos por una senda entretenida, llegamos a la aldea tan estéticamente encaramada en la loma.


Desde aquí tenemos la primera bajada larga que nos llevará hasta el fondo del valle de Cidacos, en las inmediaciones de Arnedillo.


Comenzamos la bajada rodeando el pueblo y por la solana seguimos una senda pedregosa que pierde altura rápido hacia el fondo del barranco.


Zona con bastante piedra y roca, ideal para rodar en invierno:


La senda comienza a bajar paralela al barranco principal, ya con menos pendiente pero siendo muy técnica a tramos, con otros de descanso y algunos pedaleos, este es el tipo de senda que más me gusta!


Estamos en medio de un barranco que parece perdido de toda civilización, siguiendo una antigua senda por la que sólo podrás encontrar compañía en tu propia sombra.


Llegamos a un punto dónde hay que cruzar el arroyo para después continuar en fuerte subida.


Tendremos que empujar la bici por la pedregosa y dura subida durante unos pocos minutos hasta salir a un collado, para ahora bajar de nuevo por una divertida senda y cruzar un barranco secundario, continuando por la senda en suave pero técnica bajada.


Estamos ya cerca del final pero nos sigue pareciendo que estamos en medio de la nada, esta es una preciosa senda para todos los que nos gusta esa sensación de aventura y de naturaleza salvaje.


Saldremos a la carretera que sube a la cantera de roca para la presa de enciso, y la aprovechamos para remontar de nuevo hacia  lo alto de la sierra, pudiendo desde ella distinguir en una loma la aldea por la que habíamos bajado antes.


Estamos ahora buscando la senda que desde hace un par de años los locales han convertido en un circuito de descenso. Es una antigua senda muy pedregosa y rocosa que baja hacia Arnedillo, ya la conocíamos de otras visitas y sabemos que es una de las mejores que hay en la zona para forzar la máquina...


Suelta frenos y empieza a jugar con los brazos y piernas para pasar las rocas, escalones y zonas rotas, ¡rock and roll!


Fernando nos demuestra que con bici rígida también se puede bajar y disfrutar, ¡muy bueno!


Estamos en la cara sur de estas peñas que rodean Arnedillo, dónde el terreno es seco y el sol pega directo, perfecto para estos días de invierno!


En el pueblo paramos a comer algo y de paso a tomar un caldito o un café, aprovechando para ir comentando batallitas con Fernando. Nos queda la vuelta al valle de Jubera, para lo que ponemos rumbo a Munilla por la carretera.


Desde Munilla cogemos la buenísima pista que sube hacia San Vicente y hacia los molinos, y de nuevo estamos en la cara sur de la montaña, totalmente pelada y árida. Cualquiera diría que a pocos kilómetros de aquí está uno de los mayores hayedos de La Rioja.


Al coger altura encontramos uno de los mejores yacimientos de icnitas de La Rioja, no me pude resistir a hacer esta foto tan jurásica...


Esta zona es tan buena para encontrar icnitas precísamente porque la aridez del terreno ha dejado a la vista grandes losas de piedra, y que gustazo da dejarse caer por una de esas...


Tras la visita cultural continuamos la marcha por la pista que tras unos pocos kilómetros más nos llevará a las cumbres que nos separan del valle de Jubera. Es hora de bajar, y lo haremos por otra senda que Fernando ha recuperado para nuestro disfrute, la cual discurre por un bonito pinar de repoblación dónde las terrazas se van sucediendo mientras bajamos esquivando pinos.


Muy divertida bajada que nos deja a poca distancia del inicio, otro gran acierto de Fernando, esta senda y toda la ruta. Seguro que volveremos, Jubera se está convirtiendo en una de nuestras zonas preferidas para la bici, perfecta para el invierno.

Track. Dificultad Alta. Duración: 3 - 4 horas. Tramo no ciclable de unos 5 min, algunos pasos muy difíciles en la senda de Antoñanzas. Recomendable en cualquier época menos verano y días de calor en general. Se podría empezar la ruta perfectamente desde Arnedillo.


martes, 2 de octubre de 2012

¡¡Viva San Mateo!!


Pues eso, que siempre son bienvenidas las fiestas, y cada uno en fiestas hace lo que más le gusta...


Yo empecé las fiestas encima de la bici, mientras sonaba el chupinazo Óscar y yo estábamos en la Marcha Correcaminos de Miranda, junto a 200 bikers más disfrutando de un recorrido muy divertido lleno de sendas de todo tipo y de nivel técnico medio-alto.



 Muy recomendable esta marcha si te gustan las sendas, buena organización y muy buen ambiente.


Ya durante la semana festiva, las tardes fueron las elegidas para rodar por las sierras más cercanas a Logroño, empezando por lo más típico: Clavijo y San Prudencio.

Subiendo a Clavijo.

Bajada por el camino de San Prudencio.

Aumentamos el nivel al día siguiente con Diego y Vitin en otro "martes endurero", dónde pude comprobar como baja el nuevo "pepino" de Diego, o más bien que bien baja Diego con este nuevo jierro, tan bien que me costaba seguirle y en las fotos sólo salió Vitin, jeje.

Por la senda de "la muela".

Camino viejo de Trevijano.

Siempre bonito el barranco de Trevijano (y muy divertida la senda que lo recorre).
Tenéis más fotos y datos de la ruta en el blog de Diego: http://martesendureros.blogspot.com.es/2012/09/barranco-trevijano.html

Y sin descanso, que hay que aprovechar las fiestas, el día siguiente estoy con Óscar dándole otra vez a las sendas, en esta ocasión por Viguera.

Subimos por la cantera y desde allí por la senda a Cerro Arao.
De cerro arao seguimos por la senda de Peña Saida y nos plantamos en la senda de Luezas.
Regresamos a cerro arao por el pilón, y por Miraflores bajamos de nuevo a la cantera para coger las trialeras, ya mientras atardece.
Trialera final llegando a Viguera.
Una ruta llena de sendas en subida y bajada que te deja muy buen sabor de boca.

Y para rematar los sanmateos, una ruta nueva para descubrir una zona lejana de nuestra Rioja, Enciso, y un bosque húmedo que resiste en medio de un paisaje muy árido.

El hayedo de Poyales entre los secos paisajes de la rioja baja.
Esta ruta la comenzamos en Enciso, lugar conocido por la cantidad de icnitas que hay en sus alrededores. Y ya que estamos aquí, comenzamos realizando el recorrido denominado "senda de los dinosaurios", que comienza con una pista que sube fuerte y te calienta enseguida.

Enciso desde un rampón hormigonado.

Llegamos a un área recreativa y dejamos la pista para seguir por senda, que pronto comienza a bajar, todo en un entorno realmente seco, con aspecto semidesértico.


Vamos bajando superando los escalones que han hecho en la senda y con tramos fáciles pasamos un mirador, para acabar bajando hacia las losas dónde se encuentra el principal yacimiento de icnitas, totalmente acondicionado para su visita.


La bajada por la senda vallada tiene algo de complicación por los escalones artificiales y las roderas del agua, pero aquí lo importante son los dinosaurios que te vas encontrando...


Salimos a la carretera y continuamos por ella hasta el Villar, desde dónde empieza la ruta de verdad.

¿Algún lugar abandonado en las montañas del atlas? No, es la parte alta y olvidada de Elvillar.
Desde el pueblo sale una pista que remonta por un largo barranco, el cual deja el paisaje tan seco para ir subiendo en la escala vegetal de forma paralela a nuestra subida en altitud.


Y tras una rampa durísima, y a una cota de unos 1200 m de altura, llegamos al bosque húmedo, un precioso hayedo que todavía se mantiene bien verde.


La pista suaviza en esta zona y nos permite disfrutar más del lugar, con algunos momentos que sale fuera del hayedo y nos deja vistas a toda la subida.


Terminamos la ascensión con un tramo de pinar y un último tramo de hayedo cercanos ya a la línea de cumbres de esta sierra (separación con la provincia de Soria).


Comemos un merecido bocata al sol porque el aire es fresco, y menos mal porque esta zona en verano es un auténtico cocedero y el agua escasea. Para bajar, vamos a optar por buscar una antigua senda que nos llevará a la aldea de Poyales. Comenzamos dejando la pista para seguir por unas agostadísimas praderas que dejan una sensación de estar en la sabana...


Bajamos muy rápido siguiendo unas rodadas primero, y una senda después.


La senda se complica algo y se va cerrando de vegetación, pero buscando el sitio llegaremos a unos corrales en un collado.


De aquí seguiremos por sendas un poco sucias pero ciclables hasta otros corrales, y de allí hasta la fuente, y digo la fuente porque es la única que debe haber por aquí con agua todo el año. Como han canalizado esta fuente han hecho una trocha muy basta pero que nos sirve para llegar a Poyales sin más problema.


A pesar del aspecto tan seco de la zona, el barranco del pueblo es muy húmedo gracias al agua que le llega de la fuente anteriormente citada, aunque ahora por la época y porque se han llevado gran parte del agua el arrollo no está en su mejor momento.


Para regresar a Enciso, seguiremos el GR, que primero va por la carretera, pero que desde Elvillar nos deja unos divertidos últimos kilómetros de senda pedregosa y algo técnica que a mi me gustó mucho.



Una entretenida y bonita ruta juntado dos puntos singulares de esta zona: las icnitas y el hayedo de poyales. Y como no puede ser de otra forma, antes de volver a casa un baño en las aguas termales de Arnedillo nos deja como nuevos. Zona recomendable para conocer otro tipo de paisajes que también merecen la pena.

Track. Dificultad media. Duración: 4-5 horas. Evitar en verano y llevar bien de agua.