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martes, 9 de julio de 2013

Húmedo y verde: Estrenamos el verano en el Parque Natural de Cebollera

Con el verano recién comenzado me junté con Fran para patear por Cebollera y ver sus imprescindibles: las cascadas de Punte Ra y los hoyos del iregua.

Las cascadas rugían con fuerza tras una primavera de récord.
Comenzamos la ruta desde la Ermita de Lomos de Orio, y desde allí mismo cogemos la senda que nos baja junto al arroyo, en un día húmedo, muy húmedo, donde todo lo que tocabas mojaba.


En un ratejo estamos ya junto a las cascadas más conocidas.


Da gusto ver y oir el río con tanto caudal, no puedo evitar darle al clic montones de veces...


Poco a poco avanzamos disfrutando del lugar, remontando junto al río por una pista que finalmente se transformará en senda, de la misma forma que el río va estrechándose según subimos.


Se estrecha, o eso parecía, porque cuando llega el momento de cruzarlo, de repente parece enorme!! Fran pasó pronto y sin problemas, yo seguí más adelante y me costó unos cuantos intentos encontrar el paso, el día no estaba para meterse en el río aunque fuese "verano".


Tras cruzar el río seguimos por una senda clara que se abre paso entre un mar de piedras verdes...


Posiblemente, este es el lugar más verde de nuestra comunidad, toda una ladera llena de piedras "marcianas" protegidas por las hayas.


La senda se ve clara como único paso libre de esta alfombra...


Avanzamos y seguimos disfrutando de este verdor que coloniza las paredes y las ramas de las hayas...


El río se va quedando abajo mientras la senda sube, pero entre las hayas descubrimos una gran cascada que no podemos dejar de ir a ver...

Foto de Fran.

Regresamos a la senda y en poco tiempo salimos a una zona de prados, dónde la humedad sigue empapando todo.


Nos estamos mojando los pies más que si estuviese lloviendo, y el por qué está claro:


Pero claro, entre tanta humedad hay algo que no puede faltar: las setas. Fran se anima al ver una senderuelas y en un ratejo buscando por los alrededores ya se llevó la cena...


El día no está para admirar las vistas, la niebla es espesa y no deja ver más allá de una decenas de metros.


Continuamos rumbo a hoyo mayor por el camino ancho entre los pinares, desviándonos por las praderas al llegar a las llanuras.


Si antes todo ya mojaba bastante, aquí directamente está encharcado...


Buscamos entre la niebla ver algún hoyo, lo que debía ser fácil pero no lo fue tanto con este día... lo mejor, seguir el arroyo que serpentea.


Por fin encontramos una laguna de cierto tamaño, objetivo cumplido.


Como el día no acompaña dejaremos la subida a las cimas para otro más propicio, regresamos hacia la ermita con los pies calados pero contentos tras disfrutar de la humedad y el verde de Cebollera.



viernes, 7 de junio de 2013

Atardecer en el Parque Natural de Cebollera: Barranco de Las Rameras.

El martes es tan buen día para el bicisenderismo como el domingo, sobre todo si la idea es ver un atardecer en los bosques de cebollera.

Atardecer en Cebollera.
Porque otra cosa no, pero bosques hay para perderse en nuestro Parque Natural.


Hoy nos decidimos rodar por el barranco de Las Rameras, un nombre muy comercial que no es fácil de olvidar ;)


Subida muy bonita y dónde enseguida las hayas dominan, con el sonido del arrollo siempre presente y una destacada luz en esta tarde de primavera.


La pista según vas subiendo se va "naturalizando" y aunque algún tramo hay embarrado, en general se deja hacer.


Cuando las rodadas desaparecen la cosa se complica, aunque también se hace aún más bonita:


El barranco en esta zona es un paraíso del verde, merece la pena parar.


Pero todo tiene su precio, y para continuar llega un momento que no queda más que coger la bici y seguir a pie.


Es un tramo corto hasta retomar una zona más llevadera ya entre pinos, al menos más llevadera un rato...


Casi cuando ya hemos llegado a la pista objetivo, Diego nos dice que va a mirar debajo de una "piedrecita" que le han dicho que hay un tesoro, le faltó poco pero no la levantó :P


En realidad estábamos buscando una grasilla, una planta carnívora que sabemos que anda por esa zona, pero que no fuimos capaces de encontrar, ya tenemos una excusa para volver!


Tras otro tramo corto de empujar la bici salimos a la pista que rodea las cimas, con grandes vistas al barranco que hemos remontado. El monte está en su momento más vistoso, con agua corriendo por todos los arrollos y verde mires dónde mires.


Pero no hemos acabado de subir, y nuestro camino enseguida abandona la pista para seguir por el sendero nº5 del parque natural, sendero de Pajares, todavía en subida por una estrecha y dura senda.


Además de la dificiltad de la senda por la pendiente, la estrechez, las raíces y las piedras, los troncos se suman a la fiesta, haciéndonos desmontar más de lo normal para avanzar. Algunos los quitamos del camino, pero al ver que eran muchos tuvimos que abandonar la tarea de limpieza.


Tras alcanzar la máxima cota del día en el alto de Achicharre o de Chichirri, comenzamos el descenso por lo que debía ser una senda, pero que por arte de magia las excavadoras han convertido en un patatal:

"Sendero" de Pajares, si es que alguien puede llamar a eso senda.

Empiezo a estar cansado de ver desaparecer sendas bajo las excavadoras, y con el agravante de ser en el mismo Parque Natural, supuesto espacio protegido. Los cuidadores del parque me han dicho que la saca de madera estaba permitida y que se hizo pasar por las sendas de forma intencionada para evitar deteriorar otra parte del bosque... vamos, que esto es por pura protección del medio natural. Por supuesto el cuidador del parque me dijo que a él no le parecía bien, pero que tenían que ser los que controlan la madera los que decidiesen cambiar esto. ¿Que os parece a vosotros? ¿Es mejor destrozar los senderos acondicionados, señalizados y promocionados por el parque natural a hacer una trocha nueva? Porque no sólo este tramo del sendero de Pajares está así, la mayor parte del sendero 2, sendero de la virgen está igual.

"Sendero" de la Virgen, o lo que queda de él.

El sendero principal del parque, el que lleva a la ermita de Lomos de Orio ahora es esto, una trocha forestal de 3 metros con tierra removida y ramas. ¿Estamos mandando a la gente a pasear por nuestro "precioso" parque por estos "senderos"? Yo ya he dejado una queja formal a los servicios del parque, pero como digo esto es algo hecho con permiso y perfectamente planificado, no hay nada que se pueda denunciar y sancionar, simplemente hay que hacer ver a los que mandan que por querer evitar hacer una trocha forestal se han cargado la imagen del parque natural y una de sus sendas principales y más usadas, ¿que valía más?

Nuestra idea era haber bajado por el sendero de la virgen, pero visto su estado nos decidimos a seguir hacia la ermita, comprobando que el destrozo no llegaba hasta la misma pero se quedaba muy cerca. En la ermita se lo comentamos al santero pero parecía no querer creerlo o quería quitarle importancia, así que no le insistimos y continuamos nuestro camino.


Vamos a buscar la senda que baja hacia las cascadas de Puente Ra, y por el camino disfrutamos de la puesta de sol:


Bajada divertida por el pinar primero y algo de hayedo cuando te acercas al río, dónde cogemos la pista que en rápida bajada nos llevará al inicio.


Una preciosa ruta empañada por los tramos destrozados, lo más destacable la subida por el barranco de Las Rameras, paraíso del verde que merece la pena conocer.


sábado, 16 de junio de 2012

Paraiso Natural de Cebollera: hoyos del iregua, pico cebollera y el arrollo de Puente Ra.

Para el día de San Bernabé había que plantear una buena ruta que hiciese honor a nuestro patrón, y aunque la elegida inicialmente era otra, la meteo se encargó de hacerme cambiar el plan... pero no pudo impedir que disfrutasemos de una gran mañana de bici en nuestra "pequeña alta montaña".


Hoy me acompaña Diego, de los "ORBTT", quien en cuanto nombré "cebollera" me dijo que se apuntaba sin duda. Yo no he rodado mucho la zona pero le tenía ganas, el track lo tenía ya dibujado desde hace un año esperando un día apropiado de primavera... y aunque este lunes no lo parecía si nos dejó disfrutar la zona.


Salimos del área recreativa del achichuelo y primero por asfalto, y luego por una pista buena vamos cogiendo altura entre bosques de pinos mezclados con hayas. La pista sin tener grandes pendientes se hace durilla, subimos sin relajarnos yo creo que por las ganas de llegar a la dónde la ruta empieza "de verdad". Tras aproximadamente una hora de ruta llegamos al cruce de caminos en el que dejamos la pista principal para coger la que sube hacia el refugio de cazadores junto a los hoyos del iregua. Otro tramo de pista y antes de llegar al refugio abandonamos el camino para por praderas buscar los hoyos...

Foto de Diego.
Aquí el paisaje ya es muy bonito y rodar entre los hoyos, sus arroyos y por la espesa hierba es muy gratificante. Desde esta zona, vamos a ir juntando varias explandas con hoyos para ir aproximándonos a las cumbres. De esta primera pradera salimos por una dura pendiente y al entrar en el pinar descendemos un tramo corto y técnico.


Aparecemos en otra gran paradera con su característico relieve glaciar: llanura con lagunas rodeada de laderas empinadas... no son tan espectaculares como los ibones del pirineo, pero merece la pena adentrarse por estos parajes.


Y en esa foto vemos enfrente el collado a dónde debemos subir, queda claro que tocará dejase los riñones, pero con fuerza y ganas, se sube prácticamente todo montado, dejándonos desde arriba una buena vista de nuestro trayecto hasta aquí.


Este tramo era el que yo pensaba que íbamos a tener que empujar la bici, pero no ha sido así exceptuando un par de puntos concretos. Todo una satisfacción poder moverse por aquí sobre nuestras burras, y cómo ya llevamos un buen rato de ruta, paramos en este collado a comer algo en un pequeño refugio de piedras. Para salir de allí, una senda nos descenderá a las siguientes lagunas, igualmente encajadas entre las paredes de la sierra.


Rodamos junto a las lagunas y por sendas de animales vamos ladeando la montaña, buscando la línea de cimas en su punto más bajo, siendo todo este trayecto ciclable sin problemas.

Foto de Diego.
Por esta zona, el cumbreo sigue una senda algo desdibujada que sin problemas seguimos hacia el este, dejando atrás los hoyos y el castillo de vinuesa sobre ellos.


Cuando las cumbres se abren nos dejan grandes vistas al parque de cebollera, el valle del iregua y mucho más allá, pudiendo distinguir gran parte de nuestras cimas más destacadas. Buena escusa para descansar.


La senda se pone más dificil por los alrededores del pico Santocenarrio (según el sigpac, santosonario según Medikat). En esta zona la ciclabilidad es dificil por las rocas, pero el paisaje es bonito y aunque te hace desmontar de vez en cuando no es muy molesto.


Foto de Diego.
En las inmediaciones de este pico paramos a descansar y admirar las vistas, imponentes en esta zona.

Foto de Diego.
Tras salir de la zona del pico y continuar por la cumbre, volvemos a parar pronto a asomarnos a uno de los dos grandes circos que se abren bajo nuestros pies, espectacular.


La senda ahora se pone dura, muy dura. Vemos como sube por la ladera y sufrimos para poder continuar montados, algo que con esfuerzo y algunas paradas vamos consiguiendo.


 Este cuestón nos deja en el pico Telégrafo, penúltima cima de hoy. Dede allí, otro tramo de bajada siguiendo unas rodadas de todoterreno y otra subida dura, pero menos que la anterior, y estamos en la cumbre de hoy y de toda esta sierra: Cebollera.

Haciendo cumbre en cebollera, 2.141 m. Foto de Diego.
Diego llegando a la cumbre.
Merecido descanso al abrigo de la pila de rocas de esta cumbre, protegidos de un viento fuerte que ha sido de ayuda para llegar hasta aquí arriba montados, ya que nos empujaba notablemente a nuestro favor. Además parece que la meteo está de nuestra parte ya que vemos asomar el sol casi por primera vez en toda la ruta. Con esta buena noticia toca ahora bajar, y lo haremos por el camino que viene directo desde el valle... empezando campo a través para buscarlo, con mucho desnivel que bajar.


Encontramos el camino sin problemas y nos dejamos caer disfrutando de las vistas.


La bajada es larga pero muy rápida ya que no tiene mucha dificultad, y en poco rato estamos a los pies de hoyo mayor, otra bonita zona de lagunas y arroyos desde donde nace "Puente Ra".

Foto de Diego.
Tras salir a la pista principal del parque nos dirigimos a buscar el postre de esta gran ruta: las cascadas del citado Arroyo de Puente Ra. Dejamos la pista para por una senda marcada con hitos bajar directos hacia el fondo del valle.


Tras un tramo de praderas dificil en el que hay que pedalear entre rocas, la senda se mete en el hayedo ya en descenso, dejándonos un tramo precioso y divertidísimo.

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Foto de Diego.
La senda acaba junto al río, y tras cruzarlo con cuidado y andar unos metros nos plantamos en el final de la pista de las cascadas, parada obligatoria.


Foto de Diego.
Si el día hubiese sido mas caluroso el baño no nos lo quita nadie... pero no era el caso así que tras disfrutar de la zona, terminamos bajando al punto de partida por la pista, cruzando el puente que da nombre a este río, "el puente Rada".

Gran ruta en uno de nuestro pequeños paraisos de montaña, directa a mis favoritos. Podéis ver más fotos aquí.

Track. Dificultad técnica media - alta (ver descripción por tramos). Puntos concretos no ciclables. Duración: 5-7 horas. Perfecta al final de primavera.

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