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miércoles, 9 de enero de 2013

El asalto al Castillo: Despedida del 2012

Nochevieja del 2012, ¿que mejor día para asaltar un castillo? Ese día estaba la guardia desprevenida y nos permitió conquistar el mayor "Castillo" que hay en La Rioja: El castillo de Viguera.

El "castillo" de Viguera, con sus altas murallas y potentes torres...

Hace ya unos cuantos meses que nos juntamos por primera vez "tres mosqueteros" (Chebaca, Javi "Pedales" y yo mismo), y aquel día quedaron pendientes un par de cosas: la primera y más cabal, recorrer la senda que baja hacia Panzares desde las laderas del castillo, y la otra, más chaladura, hacer cumbre en el castillo. Pasó el tiempo pero no lo habíamos olvidado, aunque el impulso definitivo para retomar la idea fue una aproximación a pie que hizo Chebaca hace unas semanas y que nos confirmó que veía factible la idea. Así que tras varias fechas fallidas, el último día del año pudimos juntarnos y montar las burras.


La aproximación al castillo se hace por la vía romana desde Viguera, y al llegar al collado junto al castillo, empieza la segunda fase, acercarnos a las paredes de roca y subir lo más posible...

Foto de Chebaca.
Vamos subiendo por sendas cada vez más duras y que obligan a desmontar a tramos, pero con las que ganas altura muy rápido...

Foto de Chebaca.
Y en un rato, nos enfrentamos a la muralla:


Aquí llega el asalto, queremos subir a la cima del castillo, y queremos hacerlo con la bici. No preguntéis por qué, pero queremos. Y como Chebaca ya conoce el terreno, nos va a guiar por la vía de acceso más sencilla, que si no me acuerdo mal fue más o menos por dónde marco:

Autopista hacia el cielo.
Cómo aunque no lo parezca, somos gente sensata, Chebaca se encargó de montar una cuerda que nos sirvió de seguridad a la hora de subir los pasos más complicados, que son dos simples trepaditas que requieren de manos.

Preparando la cuerda. Foto de Javi.

¿Biciescalada? Foto de Chebaca.
Además de las trepadas (dónde acabamos por pasarnos las bicis en plan cadena y subiendo por separado), hay tramos de bici al hombro, pero nada que no se suba si se tiene ganas.

¡¿Ensayando para la semana santa?! Foto de Javi.
El tramo final de roca antes de salir de la "muralla" se deja hacer con menos pendiente pero con más cuidado...

Otro día que subimos por encima de las nubes...
Hemos subido una buena pared, desde aquí arriba impresiona...


Y que decir de las vistas en este día espectacular...



Pero con la muralla superada, el castillo ya está tomado, sólo nos queda disfrutar de las praderas hasta hacer cima.


En la cima caras de satisfacción!


A nuestros pies queda Viguera, cómo iba a ser si no, este es su castillo y como debe ser domina todo su reino.

Reino de Viguera.
Ya en la cima nos alcanza un senderista que ha seguido nuestros pasos, y cómo en las últimas rutas, resulta ser un conocido: Javi, biker de Torrecilla con el que rodé en verano junto a Javito. Un placer volver a verlo y disfrutar juntos de esta cima.

¡Qué pocas bicis habrá visto ese buzón! Foto de Chebaca.
Tras un poco de cháchara, desharemos nuestros pasos hasta volver a la vía romana. Empezamos con un bonito descenso por las praderas, pasando junto a las charcas que hay aquí arriba.


Bordeamos la pared para buscar el flanco débil que ya conocemos.

Foto de Javi.
Y tendremos que deshacer los pasos dados para pasar las trepadas, tomándolo con calma y con cuidado, y aprovechando la cuerda que ahora es quizá cuando más ayuda.


Hay que tener en cuenta que esto se pudo hacer sin problemas porque era un día despejado y seco, si hubiese algo de humedad en la piedra teníamos claro que lo dejaríamos para otro día. Pero el día acompaño perfectamente, y sin problemas conseguimos bajar las paredes y así poder volver a montar.

Pasito complicado, pero pasé. Foto de Javi.
Ya fuera de peligro, disfrutando de la senda.
Y para terminar de completar la ruta y nuestros objetivos del día, continuaremos bajando hasta el valle por la antigua senda a Panzares.


Esta senda está muy sucia de vegetación, y es una pena porque por paisaje merecería ser más usada y poder pasar por ella sin preocuparse de los espinos, zarzas y aulagas.


El paisaje como decía antes merece la pena, y el final de la senda junto al iregua también.


Reto conseguido, perfecta y simbólica ruta para acabar un año lleno de bici y montaña.

Más info en el blog de Javi: Pedales y Bastones.

Y próximamente seguro que también en el blog de Chebaca: Tracksrioja.