| Otoño en el camero nuevo. |
| Aldeanueva de Cameros. |
Tras un tramo de subida inicial duro que te calienta rápido, te vas adentrando en los hayedos que pueblan este monte ya con desniveles más moderados.
Tras un par de kilómetros y 20 minutos dejaremos esta pista para buscar la antigua senda que conectaba con Lumbreras. Primero sin dificultad por praderas aterrazadas con buenas vistas, pero pronto se adentra en un pedregoso hayedo.
Esta zona es muy técnica y muy difícilmente ciclable en su totalidad. Sin casi desniveles aparentes pero con subidas, llanos y bajadas complicadas hará desmontarse a todos lo que no sean muy muy buenos trialeros.
La senda te recompensa su dificultad y el esfuerzo para ir avanzando con un bonito bosque mixto de hayas y robles entre rocas reverdecidas por los musgos.
Poco a poco vamos encontrando tramos más asequibles que sirven para descansar, de forma paralela al cambio del hayedo por un joven robledal.
Todavía nos pondrá a prueba con subidas cortas pero complicadas y llanos pedregosos, pero también rodaremos tramos limpios.
Muy importante destacar que la senda en los llanos de los robledales es fácil de perder de vista, por lo que un buen GPS o una gran orientación si vas con mapas se hacen imprescindibles. En mi primera ruta por esta senda nos perdimos varias veces y aun conociéndola sigue siendo fácil desviarse en algunos sitios. La senda está a tramos algo cerrada de vegetación por su poco uso, aunque no se hace demasiado incómodo por el momento. Tras más de una hora de senderear sin apenas ganar ni perder desnivel llegamos al despoblado de El Hoyo.
Buen lugar para una primera parada en sus praderas dónde comeremos algo ligero antes de continuar nuestro camino a Lumbreras. Hay dos opciones bien señalizadas como senderos de Lumbreras con marcas naranjas y verdes. En este caso tomamos la que nos baja hacia el sur por una senda que se convierte en una prueba difícil por su cantidad de grandes piedras sueltas.
Tras pasar un primer arroyo y tener que subir un tramo empujando la bici, encontramos unas praderas que nos dan descanso de tanta piedra y nos dejan ver Lumbreras cerca.
Cruzaremos un segundo arroyo que en esta época está seco y de nuevo tendremos que empujar la bici 5 minutos por una pedregosa senda.
El último tramo de senda hasta llegar al mismo pueblo de Lumbreras lo ciclaremos para llegar al pueblo con esa mejor sensación de hacerlo encima y no debajo de la bici. Descansamos en una placita que tras estas dos horas y media de ruta intensa nos lo hemos ganado.
Dos horas largas nos ha costado realizar los nueve kilómetros que separan Aldeanueva de Lumbreras, con escasos 500 m de desnivel acumulados y ya "gastados" casi por completo. Y es que hay veces que con los datos de desnivel y distancia no se puede conocer la dureza física y el tiempo real de una ruta, por eso en mis tracks siempre os pondré tiempo de ruta estimado, no os fiéis sólo de la distancia y el desnivel.
Tras el almuerzo volvemos a la bici disfrutando del también muy bien conservado pueblo de Lumbreras, lleno de casonas de piedra y con las calles bien adoquinadas, da gusto callejear por pueblos así.
Ponemos dirección a San Andrés siguiendo las marcas de los senderos de Lumbreras y la via Romana del iregua, lo que pronto nos mete de lleno en la dehesa de Lumbreras.
Fijaros en la cara de felicidad que lleva Edu en esta foto a pesar de que vamos subiendo, y es que era su día de suerte porque por este bosque y tras salirse un poco de la senda marcada, va el tío y se encuentra un billete de 10 € en el suelo! Tras este golpe de suerte y tras una subida lenta pero bonita por esta dehesa, la senda ahora se encuentra con una pista nueva que ha afeado mucho este tramo, pero que evitamos buscando sendas de los animales para acabar llegando al arroyo de la cañada.
Esta zona junto al arroyo es preciosa y sería también buen lugar para parar, pero ya lo hemos hecho en Lumbreras así que continuamos camino de San Andrés, y lo que nos toca ahora es el tramo más duro de toda la ruta, una senda que sube por un terreno roto y de fuerte pendiente que te obliga a darlo todo.
Tras este calentón salimos a una pista que en un momento nos deja en San Andrés. Aquí decidimos que como no es tarde, vamos a alargar la ruta prevista continuando por la vía romana, que tras bajar a la carretera, discurre paralela al río Piqueras.
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| Cruzando el río Piqueras. Foto de Edu. |
Regresamos a San Andrés por la misma vía romana, aunque mejoramos el recorrido buscando discurrir el mayor tiempo posible junto al río, lo que nos dejo tramos bonitos.
Desde San Andrés cogemos la senda señalizada que va al Horcajo, discurriendo primero en subida hasta cerca de unas praderas, para después llanear por un bonito robledal hasta llegar de nuevo al arroyo de La Cañada y sus praderíos.
Subiremos por praderas que sin ser muy duras, ya van suponiendo un esfuerzo, para llegar a un collado desde dónde continuaremos llaneando y en bajada hasta acercarnos a El Horcajo, pequeña aldea que situada a casi 1300 m de altura se queda con el título de la más alta de La Rioja.
Saldremos del pueblo por una senda que sube hacia el norte y que nos llevará al collado que nos separa del barranco de La Aldea, junto a cuyo arroyo discurre una preciosa y divertida senda que nos devolverá a Aldeanueva.
Sin gran pendiente esta senda combina tramos de bajada fluida con cortos pedaleos y algunas zonas técnicas que la hacen muy divertida.
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| Disfrutando de la senda. Foto de Edu. |
Tras más de 3 kilómetros divertidos llegamos al inicio, pasando por la vistosa Ermita de Santa Ana y atravesando el pueblo para poner fin a esta gran ruta.
| Ermita de Santa Ana. |
Track. Dificultad técnica: Muy alta. Duración: 4:00-5:00 horas. No se incluye el tramo de vía romana de San Andrés a la Venta de Piqueras porque no me parece que merezca la pena en esta ruta. Recomendada en Verano y Otoño.



