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jueves, 12 de julio de 2012

El valle perdido: río Portilla

El pasado sábado me animé a probar una ambiciosa ruta que tenía en mente desde hacía tiempo, pero que en las útimas semanas Ramón "el de Gallinero" me había picado con hacer: la senda del río Portilla.

Óscar observa los meandros de la cabecera del portilla .
El viernes a última hora nos decidimos y preparo todo para un día que prometía ser de aventura, aunque no seremos los primeros bikers que surquen este valle, ya lo hicieron Javito y Charli el año pasado en una "chaladura del 10", pero estoy seguro de que muy pocas bicis más ha visto pasar "el valle perdido", cómo lo llama Ramón.

Ramón enfrentándose al gran valle.

El portilla es un afluente del Najerilla y discurre por más de 20 km desde las inmediaciones del urbión y el pico tres provincias, hasta el antiguo pueblo de Mansilla, ahora sumergido por el embalse. Nosotros partiremos desde la pista que bordea el pantano, rodeándolo de forma cómoda aunque polvorienta en esta época veraniega.


Al llegar al ramal del embalse en el que desemboca el portilla, tomaremos una pista que ya en fuerte subida deja el valle y se dirige por la ladera este hacia las cumbres de separación con el valle de urbión. La pista es dura aunque de terreno más o menos bueno, cogiendo altura muy rápido y permitiendonos ver perfectamente el profundo y largo valle del portilla.


Comenzamos subiendo fuerte quizá por el ansia, pero la pista es muy larga y tras más de una hora de subida el ritmo que ponemos es más llevadero. Superamos varios collados y en un par de ocasiones la pista pierde desnivel que luego recupera, acercándonos a los 1700 m de altura al rodear el Alrucea.


Tras rodear este pico de más de 1900 m de altura, la pista alcanza un collado y se pierde al entrar en el valle del urbión. Nosotros queremos continuar subiendo y ahora toca ir campo a través, primero siguiendo unas empinadas rodadas de todoterreno que suben un resalto y nos dejan vistas al urbión:


Después aunque intentamos evitar el pateo rodeando la peña, el barranco nos hace tirar hacia arriba a pie...


Son unos minutos y pronto aparecen sendas de animales por las que continuar ya montados ladeando y en bajada.


El tramo de bajada aquí era corto pero en un momento de confianza Ramón tuvo una caida aparatosa que le abrió un labio y le dejó algo tocado para el resto de la ruta, sobre todo moralmente. Una pena porque por un despiste ya no iba a poder disfrutar con tranquilidad del resto de la ruta, que además es aquí dónde empezaba a ser realmente emocionante.

 
Bajamos a un amplio collado desde el que cogemos una sorprendentemente ancha senda de animales que ladea siguiendo dirección sur, tramo muy bonito con pasos técnicos y buenas vistas al valle.


La senda no podía ser tan buena todo el rato, y ya acercándonos a las zona de cabecera del portilla tendremos algunos tramos de pateo entre las rocas, algo normal cuando estás metido en una ladera formada por un antiguo graciar.


Pedaleamos a tramos hasta enfilar el gran valle que se abre bajo nuestros pies, y aquí ya nos buscamos la vida para bajar campo a través por las empinadas laderas.




Perdemos desnivel muy rápido y nos acercamos a la llanura que forma el portilla con sus característicos meandros, similares a los que se conocen en los ríos del pirineo como "aguas tuertas". Y es que esta zona alta de los valles de urbión y portilla es posiblemente lo más parecido al pirineo que hay en nuestras montañas.



Ya en la parte llana del valle nos dejamos caer junto al río y disfrutando del entorno nos acercamos al refugio que hay en medio de estas grandes praderas. Parada y fonda, llevamos menos de 3,5 horas de ruta y todo ha ido "sobre ruedas", como debe ser. Pero nos quedan por delante 10 km de senda a través del barranco, y sabemos que no va a ser todo ciclable... de momento, salimos del refugio y enfrentamos el hayedo que está creciendo en el encuentro de tres ramales del río.


Al entrar al hayedo, la senda no está muy mal e incluso nos permite probarnos en pasos complicados...


Nos hemos quedado sin agua por no haber previsto dónde coger en mejores condiciones, y decidimos sin pensarlo mucho tirar por la calle del medio: beber directamente de uno de los afluentes del río principal.


Aprovechamos para refrescarnos bien y continuamos, y ahora la senda desaparece por completo, debiendo cruzar el río y buscarnos la vida por la ladera este...


Por el hayedo la cosa se pone más dificil, y tras atravesarlo salimos a un campo de escobas gigantes dónde aún cuesta más avanzar...


El pateo se hace duro y lento, afrontando tramos en roca suelta y en una ladera empinada que complicaba el avance...


Estamos deseando ya que aparezca la senda, y tras bajar al río y cruzarlo, un tramo llano parece querer darnos esperanzas...


Pero por aquí la senda todavía está inciclable, nos ha costado 45 min. hacer algo así como un kilómetro, y por suerte ahora el pateo es más sencillo, pero no deja de ser casi todo a pie debido a lo perdido de la senda. A pesar de todo todavía estoy de humor para echar una foto a las bonitas dedaleras que nos hemos encontrado varias veces durante toda la ruta.


Durante un buen tramo la dificultad para avanzar está en lo cerrado de escobas y zarzas de la senda, además de tener que cruzar el río varias veces, lo que aprovechábamos para refrescarnos. Y cuando la senda parecía que se empezaba a hacer más evidente, entramos en una zona embarrancada y llena de lajas de piedra suelta imposible de ciclar.


Esta zona termina ya con nuestra moral, dándonos cuenta de que la senda no merece la pena. Tendríamos todavía que continuar largo rato mitad a pie mitad montados hasta alcanzar los antiguos corrales que hay en la zona de "la capellanía", desde dónde la senda mejora mucho y se hace ya casi totalmente ciclable y bastante divertida (si estás con ganas aún después de 2 horas de pelearte con el barranco).


El último tramo de senda es por bosque principalmente de hayas y en subida, acabando la senda en una pista que en media hora de bajada y llaneo nos deja en el punto de partida.


Al final más de dos horas de pateo duro por sólo un hora de senda ciclable, una pena que esta parte este tan mal porque la zona alta realmente merece la pena. Final de ruta con sabor agridulce por no haber sido la senda como esperábamos, pero al menos contentos por conocer este valle y por todo el tramo alto de la ruta que sí merecía la pena.

Como curiosidad, contar que durante la ruta pudimos ver varias veces ciervos, algo muy normal en esta zona de la sierra, y más en este valle que Ramón llama "la fábrica de ciervos". Pero lo curioso no fue eso, sino que en la zona del hayedo un ciervo desbocado estuvo a punto de "atropellar" a Óscar mientras descendía por la ladera a todo trapo (el ciervo). Y lo más curioso de todo es que en el viaje de ida a Mansilla habíamos comentado en el coche la mala suerte que hay que tener para que te pase eso mismo, ya que lo habíamos visto en este video: http://www.youtube.com/watch?v=S2oymHHyV1M

Suerte que sólo fue un susto, pero ahora me creo que puede pasar y no hace falta que sea en África...


Track, por si alguno quiere aprovechar la subida, pero la senda del portilla no la recomiendo en bici. Más recomendable para hacer al final de primavera cuando todo esté verde.

Más fotos aquí.


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6 comentarios:

  1. ¡Amigo, qué palizaca! Mira que si hay que hacear algo de pateo no soy de los que más protesta, pero eso ya mina la moral al más pintado.
    Bien de pierna y bien de cabeza los dos.
    Saludos

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    1. Buenas Jony, el problema de este pateo fue que que resultó "inútil", ya que nos comimos la senda de bajada a pie, por lo que no disfrutamos de la bici. Por cierto, fuimos tres los chalaos: Ramón, Óscar y el que escribe (y hace las fotos). Un saludo.

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  2. Auténtica -All Mountain made in La Rioja-.Si ya progresar en bici hasta y más allá del Alrucea me parece un autentico triunfo, no te digo nada intentar “domar ese mustang”, verdadera tierra de aventura que es el cauce del rio Portilla …¡Una pasada,de mucho mérito! .
    Saludos.

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    1. Gracias Chebaca, si que es una aventura meterse por el valle del portilla, pero es tan vistosa su cabecera que no renuncio a volver por allí, pero lo haré en primavera. Eso sí, para los senderistas aventureros es una buena pechada que puede ser más agradecida, lo recomiendo.

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  3. Alberto lo ha descrito con toda su crudeza.....pero a la vez satisfacion por realizar esa gran aventura.
    Siento no haber podido disfrutar mas de este dia,pero la verdad que me di un buen susto,los golpes en la boca te dejan cao para todo el dia....por lo demas como le dije Alberto espero que no me lo tenga en cuenta..pues era el unico que conocia la zona....lo que pasa que al hacerla a pata ya sabeis....de todas formas esa ultima parte del sendero se puede coger de otra forma,pero te pierdes lo que realmente merece la pena,la cabecera del rio....bueno ya veremos!!!!
    Ha sido un placer estar con vosotros por ese paraje magico....el valle perdido.
    mon

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    1. Igualmente un placer compartir esta aventurilla, pero para resarcinos de la parte mala creo que habrá que volver en otra ocasión buscando mejores opciones, para el año que viene lo pensamos, y contaré contigo para hacerlo. A ver si volvemos a coincidir pronto sobre ruedas, y a ser posible en el Ormazal...

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