viernes, 9 de noviembre de 2012

El Canal del Cinca

Aprovechando los días festivos del puente nos acercamos Óscar y yo a Ainsa para aprovechar a hacer las últimas rutas pirenaicas del año.

Por la senda del Canal del Cinca.
Elegimos hacer la ruta del canal del cinca 4x1, tal y como viene descrita en la web del centro Btt de Ainsa: Canal del Cinca 4x1. A través del foro contactamos con otro grupito que se acercó desde Alicante y se animaron a compartir esta ruta.


Comenzamos la ruta saliendo desde el valle de pineta, con una temperatura de 0 ºC y ganas de calentar, así que subimos rápidos por la pista. Tras un tramo algo helador, cogemos temperatura y ya más relajados llegamos al la borda Musilié, a los pies del pico Montinier.


Desde aquí afrontamos la primera bajada del día, una senda que comienza muy técnica con algunos pasos muy buenos para ponerse a prueba, y otros más sencillos para dejarse llevar.


Esta senda se junta con la senda del canal del cinca, la estrella de esta ruta. Consiste en una senda "llana" que sigue el trazado del canal y se utiliza para su mantenimiento.


El tramo central es el más espectacular por discurrir muy aéreo, aunque sin peligro (exceptuando algún punto que se pasa andando). Disfrutamos de varios tramos de postal.

Foto de Óscar.
La senda tiene incluso algunos pequeños túneles para avanzar entre la escarpada ladera, los cuales son muy bonitos de rodar. En uno de estos túneles paramos a la solana a comer un poco y comentar la jugada.


Hay zonas espectaculares de ciclar y lo haremos durante varias horas, muy lentamente.



La senda parece llana, pero no lo es, es rompepiernas a tramos y muy lenta, pero también muy bonita, más estos días con los colores otoñales en su explendor.


Llegamos a un cruce de caminos dónde podríamos bajar ya al valle, seguir hacia Tella o subir hacia el dolmen y allí es a dónde nos dirigimos.


Parada obligatoria y desde aquí tenemos una bajada larga y algo técnica, pirineos "estail", con piedras, zetas, escalones y esas cosas... aquí los alicantinos nos sacan ventanja bajando muy rápidos acostumbrados al Descenso (pero en zetas cerradas Óscar y yo teníamos mejor aprendida la lección).


Llevamos muchas horas de senderos y parecía que ya sólo quedaba bajar, pero al llegar a Estaronillo y coger la última senda del día, nos toca empujar la bici por una estrecha y selvática senda, "la tira de bies".



Lo malo fue que entre que la senda está algo sucia de vegetación, la humedad del terreno, la poca fuerza que nos quedaba y lo duro de estos últimos kilómetros, esta parte se nos hizo eterna, continuos tramos de subidas duras alternados con bajadas cortas y muchos pasos de barrancos hicieron de estos últimos kilómetros una agonía.


Finalmente llegamos a Hospital de Tella, punto final de nuestro trayecto. Esta última senda nos sobró totalmente, muy dura para el final de una ruta ya bastante larga, pero no quita que hayamos disfrutado de un impresionante rutón de senderos pirenaicos. Un placer haberlo sufrido y compartido con los amigos alicantinos, espero que volvamos a vernos sobre una bici ¿Quizá en la próxima kedada endurera de Ainsa? Esperemos estar allí.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Otoño nevado en el Moncalvillo

El finde pasado nos juntamos 4 burras a la expectativa de ver que nos había traído el frente frío, y esto es lo que trajo:


La ruta no estaba prevista, pero en cuanto vi desde casa nieve en el moncalvilo, tenía claro que no íbamos a dejar pasar la oportunidad. Salimos desde el campo de golf de Sojuela con la única certeza de subir a las neveras, así que por el bosquecillo buscamos la pista de Sorzano.


Se ven restos de nieve ya a estas cotas, pero muy pocos, algo más en las copas de las zonas más altas, queda claro que vamos a pillar nieve.


Vamos pensando cómo alargar la ruta, porque subir y bajar directos es corto, y cuando llegamos a la pista se nos enciende la bombilla, bajaremos por las sendas del arrollo pavía, fáciles y rápidas entre los bosques variados.

Las setas proliferan... como setas.
El otoño ya se nota, un rato soleado nos deja buena luz en este robledal.


Tras estas fáciles y bonitas sendas, la idea es subir a coger la pista habitual hasta las neveras, así que nos ponemos a ello. El día se vuelve a nublar y el monte parece infinito.


La subida tiene un tramo duro, y debió ser ahí dónde la hipoxia en el cerebro hizo que alguno propusiese subir por la Hermedaña en vez de por la pista... ya no recuerdo como fue, pero el caso es que nos convencimos todos y tomamos esa dirección, todo ello mientras la fina lluvia se convertía en nieve al subir cerca de la regadera.

Foto de Diego.
La nieve "no moja", así que ya no nos vamos a echar atrás. Llegamos a la entrada de la hermedaña y según lo esperado, toca empujar la bici... Una vez pasadas las zetas podemos subirnos y dar pedales.

Dándolo todo para avanzar entre el barro y la nieve. Foto de Óscar.
Subiendo nos encontramos con estas grandes setas a las que les ha pillado la nieve, muy curiosas.


Vamos entrando en el hayedo y la imagen es preciosa, creo que no había visto antes un hayedo aun con hojas y nevado, merece la pena.


Llegamos a las ruinas de la hermedaña y paramos a comer algo. La subida está siendo muy dura pero muy bonita, nos mentalizamos sabiendo que queda aun mucho, y continuamos.


Llegamos sin problemas hasta el canchal que cruza el barranco y sale del hayedo, dónde hay que abrirse paso entre las hojas nevadas de las hayas.


Desde aquí toca empujar la mayor parte del camino, se hace imposible subir entre la nieve, las piedras y la fuerte pendiente.


Ha sido duro pero nada que no se olvide cuando llegamos a las neveras, con ambiente totalmente invernal.


Todos lo años subo a las neveras cuando nieva, lo recomiendo totalmente, en enero también estuve con un día más soleado y más nieve, precioso: Retozando por la nieve en Moncalvillo.

Sólo nos queda bajar por la senda, como siempre un placer para disfrutar de la bici:


La nieve no es problema y además pronto desaparece, pero la senda sigue y sigue..


Después de las hayas van los robles, y después los pinos:


Acabamos la ruta regresando al inicio por la senda del molinero, completando una ruta totalmente recomendable para disfrutar del otoño.

Track. Duración: 3:30 - 4:30 horas. Dificultad técnica media. Tramos de pateo en la subida por la Hermedaña. Pocos problemas de barro, recomendable en todas las épocas.