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miércoles, 19 de junio de 2013

¿Ya casi verano? No en "La mesa de los Tres Reyes"

Este sábado me invitaron a volver a Pirineos, pero en esta ocasión para subir a una de sus cimas más conocidas, La Mesa de los Tres Reyes (Hiru Erregeen Mahaia en vasco), 2.444 m.

Afrontando el final de la ascensión con el pico a la vista.
Partimos desde el Refugio de Linza, rodeado de hayedos y pastos verdes, por los que la senda sube con fuerza dirección al puerto viejo que conectaba con Francia.


Pronto empezamos a ver las imponentes cimas que nos rodean, resaltadas por la todavía abundante nieve.


En esta parte inicial las praderas abundan y los arroyos bajan con buen caudal por el deshielo. Muy agradable subida.


El cielo se cubre a ratos con nubes que llegan a amenazar, pero finalmente pasó todo el día y no nos mojamos.


Somos un grupo de 5: tres riojanos y dos madrileños; pero esta senda la siguen decenas de personas más. Para mí es una sensación extraña porque en mis rutas habituales por La Rioja la soledad es lo habitual en el monte.


Conforme nos acercamos a los 1800 m de altura, los neveros comienzan a ser abundantes, en este María se atreve a pasar por encima del arroyo. A alguien le tocará "meter la pata", nosotros lo libramos ;)


La senda se empieza a hacer menos evidente y algún tramo nos desvíamos para evitar la nieve.


Es hora de echar una mirada atrás y de parar a coger fuerzas:


Cómo cambia el paisaje cuando lo que miras es hacia adelante: ya vemos la cima al fondo, pero el verde es sustituido por el blanco.


Hemos abandonado la senda que sube por el puerto antiguo a Francia, ahora tenemos que bajar un tramo para acercarnos a las laderas de la mesa y afrontar su ascenso. Aquí se empiezan a echar de menos unos esquís...


Se hace lento andar por la nieve, siempre procurando seguir las huellas de otros para no ir hundiéndote tanto. Aun así avanzábamos despacio y aunque sólo teníamos 3 km por delante, nos llevó casi dos horas completarlos.


Conforme nos acercamos al pico, entramos en un valle totalmente nevado desde el que vemos todo el trayecto que nos queda salpicado de gente que sube o ya baja, marcando el camino.


La parte final de ascenso por nieve es la más dura:


Y aun nos quedaba subir a la cresta por un nevero que rondaba los 45º de inclinación, dónde nuestro compañero más experimentado José Ramón se curró unas buenas "escaleras" en la nieve que nos permitieron subir a todos sin más problema que el cansancio. Poco a poco!


Al llegar a la cresta se nos abren las vistas a los valles navarros, dónde se ve la niebla en las partes bajas, suerte que no nos ha tocado.


Cogemos la cresta y dejamos ya la nieve para andar por roca. Las vistas son sensacionales, pero nos queda un tramo sin senda y bastante roto y duro.


Y por fin, tras muchas horas, la cima!


Curiosa estatua en la cima del copatrón de Navarra y patrón de los deportistas San Francisco Javier, colocada allí en 1955. Y no estaba sóla, junto al buzón típico también había una réplica muy chula del castillo de Javier:


A los pies de la montaña y en su cara norte, ya en Francia, podíamos ver el "lac du lhurs", con un gran mar de nubes tapando más abajo todos los valles.


Disfrutamos de la cima durante un buen rato, pero el viento y el consiguiente frío hacían recomendable buscar otro sitio más resguardado para comer, así que nos despedimos de San Francisco y empezamos a bajar volviendo atrás sobre nuestros pasos.


Tras bajar la zona más complicada paramos a devorar el bocadillo, las gominolas, el chocolate, las almendras, las barritas y todo lo que haya en las mochilas. Yo ya había agotado el agua así que tiramos de nieve, que esa no falta. No se el rato que nos ha costado llegar a este punto pero son muchas horas. Y nos queda por delante deshacer el camino durante varias más. Eso sí, esta vez la nieve es un aliado para bajar con un estilo poco profesional pero muy divertido y sobre todo ¡rápido!.


Bajamos a buen ritmo por la nieve, pero sufrimos en los tramos de subida y llano que nos quedaban hasta el collado de Linza. Desde aquí la nieve deja de ser la norma y volvemos a pisar tierra firme, notando cómo el transcurrir de las horas ha hecho que el deshielo se acelere y empape aun más la senda.


Poco a poco perdemos la altura mientras las luces del atardecer iluminan las praderas y el bonito arroyo que las recorre.


En poco rato más llegamos al refugio y podemos descansar los pies. Ha sido un gran día de montaña que a pesar del esfuerzo, deja un grandísimo recuerdo de paisajes y belleza natural. Y también un bonito reto superado, muy recomendable.


10 comentarios:

  1. Madre mia que paisajes! Menuda envidia me das, has hecho unas fotografías estupendas. Un saludo.

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    1. Gracias! Las fotos son mucho más fáciles cuando tienes esos paisajes, tu cámara por allí echaría humo, acércate a pirineos algún día que tenemos que ver tu punto de vista, seguro que también nos dejarías buenas fotos! Un saludo.

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  2. Magnífica ascensión, precioso contraste el verde de Linza , el transito y las cumbres nevadas .Recuerdo esa ladera final(en invierno)muy delicada y eso que llevábamos crampones .Las vistas desde esta cumbre son una pasada.Buenas fotos.
    Saludos montañeros.

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    1. Sobre los crampones, habíamos preguntado en el refugio y nos dijeron que si no madrugábamos no harían falta, aun así los compañeros más habituados los llevaban pero no hicieron falta, la nieve ahora está blanda en su superficie y permitía hundir bien los pies, y en la parte más inclinada el compañero nos lo puso fácil marcando mucho las pisadas para que no hubiese sustos. En invierno tiene que ser mucho más técnico, eso lo dejo de momento a los "profesionales" ;)

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  3. Que bonito Alberto.
    El reportaje extraordinario, como las fotos.
    No hace mucho estuvimos por esa zona , desde francia, haciendo el Petrechema y es expectacular por todos los lados.
    Enhorabuena.
    Un abrazo.

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    1. Seguro que desde Francia tiene también un ambiente más húmedo aún, y parecía más escarpado! El petrechema lo tengo en la cabeza, no se cuando pero caerá! Un abrazo.

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    2. El día que te decidas hazlo desde Lescun. Es una subida preciosa , dura , pero realmente bonita .
      Cuando lo vayas a hacer ponte en contacto conmigo y te cuento como va.
      Un abrazo.

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    3. Gracias Nano, cuando se tercie ya te comentaré, pero igual te sorprendes cuando sepas un detalle de mi idea ;)

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  4. Muy bonito yo tambien estube alli pero sin nieve, preciosas fotos.
    Un saludo de Isa.

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    1. Gracias Isa, este año creo que será difícil verlo sin nieve, yo creo que ni en agosto! Un saludo.

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